CONOCE MÁS SOBRE LA ERISIPELA Y ALGUNOS REMEDIOS CASEROS PARA CURARLA COMO POR ARTE DE MAGIA.

La erisipela puede presentarse en cualquier parte del cuerpo, pero la que es producida por una causa interna, se presenta siempre en la cara.

Comienza bruscamente por dolor de cabeza, escalofríos, fiebre, vómitos, quebrantamiento de huesos, como si se tratara de una fiebre gástrica. Pero bien pronto la piel toma un color rojo subido, en forma de placa más o menos extensa y limitada por un rodete saliente.

Esta placa roja empieza alrededor de una escoriación de la cara, de la cabeza o las piernas, siendo los puntos más frecuentes el orificio externo de las fosas nasales o el ángulo interno del ojo. Los párpados se abultan considerablemente hasta el punto de no poder abrirse sin grandes dificultades; la lengua está cubierta de una capa blanco-amarillenta; hay estreñimiento, pérdida del apetito y a menudo delirio. Se complica en ocasiones la erisipela con otras enfermedades, que pueden poner en peligro la vida del enfermo.

Remedios herbales y naturales

  • #1: Cubrir la zona afectada con compresas de lienzo empapadas en agua de flor de saúco.
  • #2 Hacer unturas con aceite común, glicerina, ungüento mercurial o espolvorear la superficie Saúco inflamada con subnitrato de bismuto, almidón, polvos de arroz, etcétera.
  • #3 Se disuelve una cucharada sopera de hojas frescas de ortiga muerta, nogal, llantén (Plantago) o acederilla en una taza de agua previamente calentada. El preparado debe reposar cinco minutos antes de ser colado. Se recomienda tomar dos tazas al día.
  • #4 Se mezclan partes iguales de ortiga, diente de león, trinitaria y violeta. La mezcla se pone a hervir en la cantidad de agua necesaria para llenar una taza. La infusión resultante se deja reposar cinco minutos. Se recomienda tomar de dos a tres tazas diarias.
  • #5 Pueden también sustituirse las compresas por cataplasmas frecuentemente renovadas. En caso de emplear estas últimas, se mezclará con la flor de saúco, miga de pan y una pequeña parte de polvos de ácido fénico.

Este polvo fénico se prepara mezclando 10 g (una cucharada grande), de ácido fénico con 20 g (dos cucharadas), de alcohol y a esta mezcla colocada en el mortero se le añaden 200 g de almidón, triturándolo todo junto hasta formar una mezcla completa; y una vez obtenido esto, se introduce la sustancia resultante en un frasco, que se conservará perfectamente tapado.

Cuando el calor y la comezón son muy grandes, se aplicarán compresas empapadas en agua que contenga ácido fénico en la proporción aproximada de dos gramos por litro.

Recomendaciones

El enfermo de erisipela debe guardar cama lo antes posible, procurando renovar el aire frecuentemente; se le administrará la ipecacuana para producir el vómito (medio gramo a un gramo en un vaso de agua); beberá mucha infusión de borrajas o camomila, y como alimentos se le darán caldos y potajes, pero teniendo en cuenta que su cantidad variará con la intensidad de la fiebre; de modo, que a medida que suba la temperatura disminuirá la alimentación.

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