¡¡LOS REMEDIOS HECHOS EN CASA MÁS POPULARES PARA TRATAR LA NEUMONÍA!!

La neumonía consiste en una inflamación del tejido pulmonar. La parte del pulmón afectada se condensa y queda compacta, de modo que al aire no le es posible penetrar en ella. En el 90 % de los casos está ocasionada por gérmenes, sobre todo bacterias y virus, y pocas veces por hongos.

La bacteria que con mayor frecuencia provoca una neumonía es el neumococo. También pueden originar la dolencia otras causas, entre ellas las radiaciones y la inhalación de gases tóxicos.

La neumonía ocupa el quinto o el sexto lugar entre las causas de muerte en todo el mundo, si bien el porcentaje ha ido reduciéndose considerablemente en las últimas décadas. Es más frecuente en las grandes ciudades y entre las personas que viven en condiciones precarias. En conjunto, las neumonías son más habituales en las edades extremas de la vida, es decir, en la infancia y en la senectud.

Entre los factores que más predisponen a padecerla se hallan las enfermedades respiratorias producidas por virus, como la gripe y el sarampión; la desnutrición y la exposición al frío

Igualmente, la exposición al humo de tabaco, humos tóxicos, industriales y otros contaminantes que dañan la función ciliar de las vías respiratorias. También el alcohol y las drogas, ya que, sobre todo el primero, altera la función de los leucocitos (de defensa). y, por supuesto, tienen más riesgo quienes padecen enfermedades crónicas o debilitantes con sistemas inmunológicos alterados: enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), diabetes, e insuficiencia cardíaca.

Dado que la más habitual es la neumonía originada por el neumococo, se describen a continuación sus síntomas. Generalmente, el comienzo es brusco, con escalofríos intensos, dolor en el pecho que se incrementa al respirar, fiebre elevada, tos, esputos de color ocre, y acentuado decaimiento con sensación de gravedad.

Las neumonías causadas por otras bacterias presentan síntomas similares. En cambio, las provocadas por virus se inician de una forma gradual y, además, existe dolor generalizado en el cuerpo, cefalea, la tos es más seca y se expectora poco.

Por otra parte, no suele producir escalofríos y no se acusa una tan acentuada repercusión en el estado general de los enfermos, hasta el punto de que éstos suelen encontrarse relativamente bien.

Cuando la dolencia está originada por bacterias, se prescriben antibióticos; si la provocan virus, sólo se procurará reposo y también se tomarán las medidas necesarias para aliviar la tos y reducir la fiebre elevada. En este caso, los remedios naturales pueden ser de gran utilidad.

Remedios populares

  • Verter 150 g de flores de espliego en 1 litro de agua que esté hirviendo y dejar en infusión durante 2 horas en un recipiente tapado. Recalentar y verter 5 g de marrubio. Dejar refrescar, colar y tomar a lo largo del día.
  • Verter 8 g de tomillo y 30 g de hojas de llantén mayor en un litro de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar en infusión durante 10-12 minutos, colar nuevamente y distribuir a lo largo del día
  • Hervir 30 g de hierba de San Roberto en 2 litros de agua hasta reducir a 1 litro, colar y añadir al líquido obtenido:30 g de raíz de primavera y 30 g de raíz de helenio. Dejar hervir de nuevo durante 5 minutos, colar y distribuir en 6 partes a tomar en 3 días, a razón de 2 veces diarias, 6 días por semana, durante 3 semanas seguidas, es decir, 18 días en total.
  • Hervir 30 g de flores de malva durante 10 minutos en 1 litro de agua, luego verter sobre:25 g de yemas de álamo negro y 25 g de flores de borraja. Tapar y dejar en infusión durante 20 minutos, colar y distribuir en 6 partes a tomar en 3 días, a razón de 2 veces diarias, 6 días por semana, durante 4 semanas seguidas, es decir, 24 días en total..
  • Verter en 1 litro de agua que esté hirviendo 540 g de flores de espliego. Dejar macerar tapado por 2 horas. Colar y empapar un paño con esta infusión. Aplicar a modo de compresasen la espalda.
  • Verter en un recipiente con agua que esté hirviendo 2 cucharadas de agrimonia, 2 de tomillo, 1 de eucalipto, 1 de romero y 1 de lavanda. Aproximar el recipiente y aspirar el vapor. Poner una toalla sobre la cabeza para no desperdiciar el vapor
  • Hacer una infusión de 20 gramos de marrubio blanco.en un litro de agua y tomar una taza antes de las dos principales comidas. Si no se tolera el sabor amargo de la planta se endulza la tisana agregándole en el momento de la infusión regaliz
  • Colocar en un recipiente, a partes iguales, hojas de eucalipto, corteza de saúco, serpol, flores de amapola y hiedra terrestre. Extraer una pulgarada de la mezcla y verter en una taza de agua que esté hirviente y dejar 10 minutos en infusión. Tomar caliente una taza entre cada comida y al acostarse.
  • Preparar una tisana haciendo hervir en un litro de agua 20 gr. de raíces aplastadas de grama a las cuales se les puede agregar la misma cantidad de raíces de regaliz para disimular el sabor amargo. (Presindir del regaliz si se sufe de presión alta) Tomar a sorbos durante el día.
  • Realizar una infusión con 1 cucharada de tomillo y otra de equinácea en una taza de agua por 5 minutos. Complementar aplicando sobre el pecho cataplasmas de ajo.

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