¡MIRA COMO COMPARTIR LOS HONGOS EN LAS UÑAS!

La onicomicosis o los hongos en las uñas es una infección muy común y afecta, con mayor frecuencia, las uñas ubicadas en los dedos de los pies.

Tan pronto una uña es infectada con hongos, éstos pueden propagarse al resto de las uñas aunque, es muy raro que la infección de las uñas de los pies pasen a las manos.

Los hongos, por lo general, son causados por la exposición constante a un ambiente cálido y húmedo.

Igualmente, se afectan más las personas que lavan platos en restaurantes, limpian casas, etc. y a los adultos mayores de 60 años de edad con diabetes, problemas de circulación o con un sistema inmunológico débil.

Cuando los hongos infectan las uñas de los pies, éstas, usualmente, se hacen más gruesas y adquieren un color amarillento, aunque también puede tener un tono gris, café o negro. Luego, según progresa la infección, invade más área de la uña y ésta comienza a pelarse y caerse. La piel circundante puede tornarse roja, hinchada y con picazón.

Cuando los hongos afectan las uñas de las manos, hacen que éstas se tornen amarillas (o incluso marrones), débiles, agrietadas y quebradizas. A medida que avanza, la uña no puede crecer y puede hasta caerse.

Remedios populares

-Mezclar tres gotas de aceite del árbol del té en una cucharadita de aceite de oliva y aplicar directamente sobre la uña afectada. Esta acción debe repetirse de forma alternativa (un día sí y otro no) hasta completar 20 días.

-Extraer el jugo de varios limones e introducir las uñas en dicho zumo. Igualmente puede pasar el limón sobre las uñas o introducir un bastón de algodón en el jugo y aplicarlo luego en la uña afectada.

-Verter una taza de vinagre de sidra natural de manzana en un recipiente lleno de agua tibia. Remojar las uñas de los pies durante 20 minutos. Después de trascurrido ese tiempo, secar las uñas cuidadosamente. Para ese propósito, se puede usar un secador de cabello en temperatura cálida para absorber toda la humedad que pudiera existir alrededor de los dedos de los pies.

-Mezclar tres gotas de aceite esencial de orégano con una cucharadita de aceite de oliva. Aplicar diariamente esta preparación sobre el área afectada durante tres semanas.

-Adquirir un esmalte trasparente y vaciar un poco de su contenido. Luego añadir un diente de ajo picado en pedazos pequeños, 7 gotas de limón y 3 de yodo blanco. Dejar reposar por una semana y, trascurrido ese tiempo, aplicar una capa al día (únicamente sobre la uña con hongo) durante dos semanas. Retirar, después, con quitaesmalte. Como medida preventiva, puede colocar, todos los días, sobre las uñas que no estén infectadas varias gotas de jugo de limón.

-Mezclar media taza de cloro en dos galones de agua y sumergir los pies durante media hora. Luego, retirar y secar bien los pies. Aplicar este remedio durante siete semanas en días alternados.

-Mezclar medio vaso de aceite de ricino y siete gotas de limón. Colocar esta preparación en un recipiente hondo y ancho para poder ubicar bien los pies y después secar bien los pies. Aplicar este remedio, como mínimo, durante seis semanas

-Hervir cinco dientes de ajo en una taza de agua y luego verter esta preparación en un recipiente que contenga suficiente agua para que las uñas de los pies queden sumergidas. Colocar los pies cuando el agua aún esté tibia por 15 minutos y luego retirar del agua y secar los pies. Repetir esta acción, como mínimo, por cuatro semanas. Si se trata sólo de una uña, aplicar el ajo crudo picado directamente sobre ésta.

-Verter un puñado de artemisa en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Después introducir, durante 10 minutos, las uñas en esta infusión. Realizar esta operación dos veces al día.

-Mezclar bicarbonato de sodio con agua hasta formar una pasta. Pasar esta preparación, mediante un bastón de algodón, alrededor y por debajo de las uñas con hongo. Dejar puesta por unos minutos, enjuagar y secar.

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