Junior Caminero lució impecable.
MIAMI – Prometieron ruido y cumplieron. La República Dominicana inició su camino en el Clásico Mundial de Béisbol con una contundente victoria 12-3 sobre Nicaragua, en un LoanDepot Park que vibró como si fuera una final.
Aunque el marcador terminó en paliza, el inicio fue un auténtico duelo de nervios. Nicaragua no se dejó intimidar y atacó temprano, aprovechando un arranque titubeante del abridor dominicano Cristopher Sánchez. Sin embargo, Sánchez logró salir del bache con una hazaña inédita: se convirtió en el primer lanzador en la historia del torneo en ponchar a cuatro bateadores en un mismo inning (gracias a un lanzamiento descontrolado).
El «Caminerazo» que cambió el guion
Tras varios intercambios de golpes y una pizarra empatada, el estadio estalló en el sexto episodio. Con Manny Machado en base, el joven Junior Caminero castigó la bola con un jonrón de 414 pies que rompió la igualdad y desató la locura en el dugout quisqueyano.
A partir de ahí, el bullpen dominicano bajó la persiana: siete relevistas se combinaron para colgar ceros durante más de siete entradas, permitiendo que la ofensiva hiciera el resto del trabajo.
Un octavo inning de pesadilla (para Nicaragua)
La estocada final llegó en el octavo capítulo. Lo que era un juego cerrado se convirtió en un festival de batazos con un rally de seis carreras, coronado por cuadrangulares de Julio Rodríguez y Oneil Cruz.
Lo que sigue:
- Nicaragua: Debe lamerse las heridas rápido; enfrentan a Países Bajos este sábado al mediodía.
- República Dominicana: Descansa el sábado para recargar pilas y volver a la acción el domingo frente a los neerlandeses, buscando mantener el ritmo arrollador.