SANTO DOMINGO – Tras los resultados adversos de la edición 2023 del Clásico Mundial de Béisbol, la Selección de la República Dominicana proyecta un retorno al escenario internacional en 2026 con una estructura que trasciende la acumulación de estrellas. Bajo la dirección estratégica de Albert Pujols, la escuadra nacional perfila una combinación de veteranía consolidada y una emergente generación de alto impacto, diseñada para operar como una maquinaria ofensiva de precisión.
Una alineación de élite: Potencia y versatilidad
El análisis del orden al bate sugiere una alineación balanceada capaz de ejercer presión constante sobre los cuerpos de lanzadores rivales:
- Julio Rodríguez (CF): Se posiciona como el catalizador del equipo. Su combinación de velocidad y capacidad de generar extrabases lo convierte en el primer bate ideal.
- Fernando Tatis Jr. (RF): En plena madurez atlética, Tatis Jr. aporta una defensa de calibre élite en el jardín derecho y una energía que constituye el núcleo anímico del conjunto.
- Juan Soto (LF): Referente de la disciplina en el plato. Tras su histórico contrato y desempeño en ediciones previas, Soto garantiza una base ocupada.
- Vladimir Guerrero Jr. (1B): Es un cuarto bate natural; su capacidad para definir encuentros en un solo turno es el eje de poder del equipo.
- Rafael Devers (DH): La presencia de un bate zurdo con su capacidad de castigo frente a lanzadores de velocidad aporta un equilibrio táctico fundamental.
- José Ramírez (3B): Considerado el jugador más completo del roster, Ramírez ofrece solvencia defensiva en la antesala y una ofensiva que combina contacto y robo de bases.
- Manny Machado (SS/3B): Su veteranía y liderazgo en situaciones de alta presión son activos estratégicos para las etapas decisivas del torneo.
- Ketel Marte (2B): Tras su reconocimiento como MVP en postemporadas recientes, Marte se consolida como uno de los bateadores más difíciles de dominar en la actualidad.
- Yainer Díaz (C): Su irrupción aporta una ofensiva de promedio y poder desde la receptoría, fortaleciendo la parte baja del orden al bate.
Junior Caminero: El factor de profundidad
La inclusión de Junior Caminero representa la transición hacia la nueva cepa del béisbol dominicano. Más que un prospecto, Caminero se perfila como una pieza de recambio de lujo o bate emergente de alto riesgo para el rival, garantizando que el esquema de Pujols no presente fisuras ante posibles rotaciones.
Cuerpo de lanzadores: El retorno de la jerarquía
El éxito dominicano dependerá de una rotación que busca emular los años de dominio del Cy Young:
- Sandy Alcántara: Como as de la rotación, el «Caballo de Hierro» regresa recuperado para liderar el cuerpo de abridores.
- Freddy Peralta: Aporta una variedad de lanzamientos diseñada para desarticular ofensivas de diversos perfiles.
- Cuerpo de Relevistas: Con figuras como Edwin Uceta y Carlos Estévez, el seleccionado busca blindar las entradas finales con brazos de probado éxito bajo presión.
La República Dominicana se posiciona como el principal contendiente para emular la gesta invicta de 2013.